La auditoría de FLIN catalogó cada ítem abierto en 186,252 líneas de Rust. Treinta TODOs, desde un backend de almacenamiento faltante hasta un mensaje de advertencia del compilador desactualizado. Cinco llamadas panic en producción que podrían teóricamente hacer caer el runtime. Y, en el hallazgo más bienvenido de toda la auditoría, cero vulnerabilidades de seguridad -- sin vectores de inyección SQL, sin XSS en renderizado de plantillas, sin traversal de rutas en operaciones de archivos, sin secretos codificados.
Distribución de severidad:
CRÍTICO -- 2 (bloquea funcionalidad central)
ALTO -- 4 (degrada funciones importantes)
MEDIO -- 11 (afecta funciones secundarias)
BAJO -- 13 (cosméticos o casos límite raros)El hallazgo más significativo de toda la auditoría fue la ausencia de vulnerabilidades de seguridad. Esto es parcialmente un beneficio de Rust (sin desbordamientos de búfer, sin use-after-free) y parcialmente resultado de la arquitectura de FLIN. Porque FLIN no usa SQL -- tiene su propia base de datos embebida con un lenguaje de consulta construido a propósito -- toda la clase de vulnerabilidades de inyección SQL simplemente no existe.
Esta es la Parte 148 de la serie "Cómo construimos FLIN", que documenta cómo un CEO en Abidjan y un CTO de IA diseñaron y construyeron un lenguaje de programación desde cero.
Navegación de la serie: - [147] El opcode duplicado que casi rompió todo - [148] 30 TODOs, 5 panics en producción, 0 problemas de seguridad (estás aquí) - [149] El plan de corrección de la auditoría